La garrapata le roba sangre, kilos y litros al hato, pero el problema no siempre termina cuando deja de verse sobre el animal. Si ha transmitido una infección, esta puede seguir afectando al ganado aun después de controlar el parásito. Es el caso de la anaplasmosis, una enfermedad que compromete la salud de los bovinos y puede generar pérdidas en la producción de carne y leche.
Al alimentarse, una garrapata infectada puede transmitir Anaplasma marginale, una bacteria que afecta los glóbulos rojos. Además, la anaplasmosis puede pasar de un animal a otro por tábanos, otras moscas que se alimentan de sangre o agujas contaminadas. Por eso, una práctica tan común como usar la misma aguja en varios bovinos puede propagar la infección en el lote. El control de las garrapatas debe acompañarse de buenas prácticas de manejo para reducir estas otras vías de transmisión.
Las primeras señales de anaplasmosis en la finca pueden pasar inadvertidas:
- Un animal se queda atrás, reduce su consumo de alimento, pierde condición o disminuye su producción de leche. También puede presentar fiebre, mucosas pálidas o amarillentas y debilidad.
- En casos graves, la enfermedad puede causar abortos o la muerte.
- Una pista útil es que la anaplasmosis suele producir anemia e ictericia sin la orina roja que puede aparecer en algunos casos de babesiosis. Sin embargo, no toda mucosa amarillenta indica anaplasmosis ni toda orina oscura significa babesiosis.
Estos signos orientan la observación, pero el diagnóstico y la decisión sobre el tratamiento corresponden al médico veterinario. El impacto no se limita al animal enfermo. En la finca puede reflejarse en:
- Menos kilos al vender.
- Menos litros en el tanque.
- Más días de recuperación.
- Mayores gastos de atención y manejo.
A esto se suman el tiempo dedicado al cuidado de los animales afectados y las dificultades para recuperar su condición y desempeño productivo. Reconocer las señales y consultar temprano es importante tanto para la salud del ganado como para la rentabilidad del productor.
Tres productos para estas necesidadas
Para atender estas necesidades, MK® Salud Animal cuenta con tres productos que cumplen funciones diferentes en el control de las garrapatas, el tratamiento de la anaplasmosis y el apoyo a la recuperación.
Next® Platino MK®: Ayuda a controlar las garrapatas dentro de un programa integral que incluya monitoreo y medidas de manejo definidas con el médico veterinario. Sin embargo, cuando la infección ya está presente, controlar la garrapata no sustituye el tratamiento de la enfermedad.

Oxi L.A® MK®: Se utiliza para tratar la anaplasmosis. Su formulación de larga acción contiene oxitetraciclina 200 mg/mL, un antibiótico que actúa contra Anaplasma marginale, la bacteria causante de la enfermedad. La dosis, la vía de administración y el esquema de tratamiento deben seguir la etiqueta aprobada y el criterio del médico veterinario.
Findol® MK®: Producto a base de flunixina meglumina, que complementa el tratamiento al ayudar a controlar la fiebre, el dolor y la inflamación. Así, mientras Oxi L.A.® MK® actúa contra la causa de la anaplasmosis, Findol® MK® ayuda a aliviar los signos que afectan al animal. La elección de estos productos depende de las necesidades de cada caso.

Recomendaciones finales
La garrapata es lo que se ve, pero la infección y sus consecuencias pueden pasar inadvertidas. Revise los animales rezagados, mida su temperatura, observe las mucosas, use una aguja nueva por bovino y consulte temprano al médico veterinario. Frente a la anaplasmosis, la vigilancia, el diagnóstico y la atención oportuna ayudan a proteger la salud del hato y a reducir las pérdidas de producción.
Orlando Mario Mora Montero
Director Científico / Innovación Tecnoquímicas S.A. compañía del grupo TQ
Fuentes: Jaimes-Dueñez et al. (2017 y 2024); Herrera et al. (2008); Benavides y Polanco (2017); OMSA, Manual Terrestre: anaplasmosis y babesiosis bovina.
Contenido educativo. El diagnóstico y el tratamiento deben realizarse bajo criterio del médico veterinario. Respete las dosis, la vía de administración, las contraindicaciones y los tiempos de retiro de la etiqueta aprobada.











